INVIERNO
JUNIO: EL REFUGIO INTERIOR Y LA PROFUNDIDAD
No ha comenzado el invierno aún y ya se nota
que nos estamos preparando para el Gran Sueño. El sol de la mañana apenas es
tibio y a las seis de la tarde ya es casi de noche. Me han quedado algunas
cosas sin terminar, pero he aprendido a acompañar el ritmo de la naturaleza. Me
gustaría haber cumplido mis planes para esta fecha, pero entiendo que cada cosa
lleva su energía y tiene su momento. Y la mía en estos días se está ralentizando y
tengo más deseos de anidar, de quietud y silencio que de mucha actividad. Así
que agradezco por el ciclo final de esta etapa vital con lo que pudo ser y lo
que no. La siguiente florecerá con la primavera , que también tiene otra impronta.
El bosque ya duerme bajo una capa de hojas
secas, escarcha matutina y silencio. Será un tiempo de profunda introspección y
de conexión con lo que no se ve. Se irán gestando nuevas ideas y cultivando las
raíces para el próximo Gran Despertar.
Las comadrejas no salen de sus madrigueras
sino a la noche para buscar comida. Es asombroso como se dejan ver solo por
quien ellas eligen y donde saben que encontrarán cobijo.
En esta época de recogimiento ¿qué refugio
necesitás crear? El mío se compone de mantas suaves, velas, libros, variados
tipos de té y la vajilla de mi abuela. Un fueguito también estaría bien .
¿Cuál sería el tuyo?

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